Pedro Páez Pérez
Luego de un cuarto de siglo, sometidos a un recetario nefasto y presentado como única alternativa “técnicamente” posible, el resultado es que, sistémicamente, el ritmo de crecimiento del PIB estuvo por debajo del de la población. Desde 2005 vivimos un gradual e inestable proceso de cambio de régimen de acumulación que no solo ha permitido que el PIB per cápita crezca sostenidamente (a pesar de las fluctuaciones, sobre todo fruto de la volatilidad internacional) sino también que hayan emergiendo incipientes resortes endógenos de desarrollo, basados en la redistribución del ingreso, la inversión y la instalación de dinámicas específicas en un mercado interno en expansión. Sigue leyendo «“Modernización laboral”, recortes y depresión auto-inflingida»
