Guerra Comercial o integración binacional, ¿cuál debe ser el futuro de Ecuador con Colombia?

Autor: Guillermo Herrera Villarreal

A inicios del 2026, la política comercial de Ecuador con Colombia  se encuentra en un punto de inflexión. Mientras las cifras oficiales del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones reflejan un superávit comercial, la relación con nuestro principal socio terrestre, Colombia, atraviesa una crisis sin precedentes cercanos.

La imposición de una “tasa de seguridad” del 30% a las importaciones colombianas ha abierto un debate profundo: ¿ Es viable esta medida para alcanzar la seguridad nacional a costa de la integración binacional?

Balanza Comercial Ecuatoriana

Según el boletín oficial de enero de 2026 , con cifras cerradas a noviembre de 2025, la balanza comercial global de Ecuador registró un superávit de USD 5.796 millones. Este resultado positivo se sustenta principalmente en el dinamismo de la balanza no petrolera, que alcanzó un excedente de USD 4.644 millones.

Las exportaciones no petroleras sumaron USD 26.730 millones, impulsadas por un crecimiento histórico en la exportación de cacao (36,7%) y la estabilidad del camarón, que sigue siendo el principal producto de exportación con USD 7.685 millones. Sin embargo, este éxito contrasta con la vulnerabilidad que genera la dependencia de pocos mercados y productos primarios.

Socios Estratégicos y la Relevancia de Colombia

Ecuador mantiene una alta concentración de sus ventas no petroleras en la Unión Europea (26,4%), Estados Unidos (24%) y China (15,6%). No obstante, el rol de Colombia es fundamental en la estructura de importaciones.

Actualmente, Colombia es el cuarto proveedor más importante para nuestro país, especialmente en bienes de consumo final (Insecticidas, desinfectantes, prendas de vestir), productos farmacéuticos y energía eléctrica. Entre enero-noviembre del 2025 las compras al vecino país alcanzando los USD 1.707 millones, lo que evidencia una interdependencia que va más allá de lo meramente comercial.

El intercambio no petrolero con Colombia genera un déficit de USD 915 millones, con exportaciones de USD 792 millones,   principalmente en enlatados de pescado, extracto y aceites vegetales, otras maderas, camarón, entre los más importantes.

Esta dinámica subraya la importancia de varios insumos colombianos vitales para la manufactura ecuatoriana, y una relación de complementariedad entre las dos naciones, aunque históricamente deficitaria para nuestro país.

El conflicto de los aranceles, impactos y represalias

La decisión del gobierno ecuatoriano de imponer aranceles del 30% a los productos colombianos, va a generar un impacto negativo en sectores como salud, tomando en cuenta que Colombia provee gran parte de los medicamentos genéricos y especializados; el arancel se traducirá en un incremento directo a los consumidores ecuatorianos.

Adicionalmente, la importación de agroquímicos y maquinaria liviana desde Colombia se encarecerá, restando competitividad al productor local, afectando a un importante sector agroindustrial de Ecuador.

Por otra parte, el costo de repuestos y vehículos de carga colombianos afectará directamente la cadena de distribución interna, encareciendo los servicios de logística y transporte.

En respuesta, el gobierno de Petro ha optado por una estrategia de reciprocidad, anunciando la aplicación de aranceles espejo a 20 productos que ese país importa de Ecuador y, de manera más crítica, las autoridades energéticas del vecino país han anunciado la suspensión total del suministro eléctrico.

Escenario de Guerra Comercial y sectores perjudicados

Un escenario de guerra comercial entre ambos países plantea un escenario de pierde-pierde, con impactos económicos en diversos sectores productivos de las dos naciones.

El impacto mayor lo sufriría Ecuador, el desabastecimiento de energía eléctrica en Ecuador podría provocar apagones programados, afectando al sector productivo, limitando severamente su capacidad.

El encarecimiento de la estructura de costos de productos que dependen de insumos y materia prima colombiana, haría menos competitivo al sector manufacturero de Ecuador, limitando su participación en el mercado nacional y dificultando su capacidad exportadora.

El incremento del contrabando en el paso fronterizo de Rumichaca, afectará de manera directa a las poblaciones fronterizas de Carchi y Nariño, impactando negativamente sectores estratégicos para las economías locales, como el transporte pesado y servicios logísticos de comercio internacional, lo que conllevará a una reducción de sus actividades, mermando los ingresos de empresas y cooperativas que dependen de dicho intercambio.

Nuevamente políticas centralistas, tomadas sin mayor análisis afectarán a sectores fronterizos y a varias industrias nacionales.

Reflexiones Finales

La dinámica fronteriza entre Ecuador y Colombia, no ha sido abordada con responsabilidad por los dos estados. La historia de los últimos 40 años da cuenta del abandono sistemático de las poblaciones limítrofes, las cuales permanecieron ausentes  de las agendas de desarrollo de Quito y Bogotá.

Ecuador ha desempeñado un rol activo y solidario al acoger a población desplazada por motivos de violencia en el vecino del norte. No obstante, aunque la firma de la paz entre el Gobierno colombiano y las principales organizaciones guerrilleras, transformó el panorama fronterizo, la violencia no se erradicó, solamente cambió de actores.

Nuestro país ha destinado importantes recursos económicos y logísticos para mantener presencia permanente de fuerzas del orden en la frontera. Colombia, en cambio, ha implementado una estrategia diferente, prescindiendo de  destacamentos policiales o militares en zonas calientes, limitándose a patrullajes periódicos o eventuales.

Frente a la presencia de nuevos actores al margen de la ley,  con gran capacidad de financiamiento, debido a sus actividades ilícitas, (minería ilegal, tráfico de drogas), es urgente una intervención coordinada e integral de los dos estados.

Una posible guerra comercial, nos va a presentar más vulnerables como países, frente al crimen organizado,  desamparando a miles de familias que requieren una política de integración que priorice el desarrollo de comunidades históricamente olvidadas por los gobiernos de turno de ambos países.

Referencias:

Boletín de Cifras de Comercio Exterior – Enero 2026, Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.

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