Por: Guillermo Herrera V.

Paso fronterizo Tufiño Chiles
El cierre parcial de pasos fronterizos decretado por el presidente Noboa el 24 de diciembre de 2025, mantiene la circulación vehicular únicamente a través del puente internacional de Rumichaca en la frontera con Colombia y el Centro de Atención Binacional Fronterizo (CEBAF) de Huaquillas en la frontera con Perú, aduciendo razones de seguridad nacional contra economías criminales.
Esta medida reactiva agrava la situación de las poblaciones fronterizas, donde el comercio binacional e intercambio de productos sostiene la subsistencia diaria de familias rurales que además mantienen vínculos familiares y culturales que la visión miope de Carondelet y la Cancillería ecuatoriana no alcanzan a entender.
La compleja realidad ecuatoriana mantiene profundas inequidades entre sectores urbanos y poblaciones rurales de frontera, donde la presencia estatal es limitada y las carencias son mayores; la medida adoptada, lejos de promover el bienestar, agrava la convivencia entre pueblos limítrofes y la precaria subsistencia de familias pobres.
Características Geográficas y Socioeconómicas de las Fronteras
Ecuador comparte alrededor de 590 km de frontera terrestre con Colombia, desde el río Guepí hasta la desembocadura del río Mataje en el Pacífico, en Ecuador atraviesa las provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, mientras que en Colombia los Departamentos de Nariño y Putumayo.
Al suroriente la frontera terrestre con Perú se extiende por 1529 km desde el océano Pacífico, recorriendo las provincias de El Oro, Loja, Zamora, Morona Pastaza, Orellana, hasta el río Putumayo en Sucumbíos, mientras que en Perú abarca los departamentos de Tumbes, Piura, Cajamarca, Amazonas y Loreto.
De acuerdo con datos oficiales del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), las condiciones de pobreza y empleo en las zonas fronterizas son consistentemente más precarias que en el resto del país, acompañadas de una presencia estatal más limitada en inversión y servicios públicos.
La frontera norte se caracteriza por alta informalidad laboral, la presencia histórica de economías ilegales y violencia armada, especialmente en Esmeraldas y Sucumbíos, recientes problemas de violencia y minería ilegal en Carchi, y una intensa movilidad transfronteriza cotidiana.
La frontera sur goza de una mayor integración a raíz de la implementación del plan binacional, luego de la firma de paz con Perú, su población tiene alta dependencia del comercio fronterizo, existe menor conflictividad armada, aunque persistentes problemas relacionados especialmente con la minería ilegal.
Condiciones de pobreza y empleo en provincias ecuatorianas fronterizas (2024)
| Territorio | Pobreza por Ingresos (%) | Desempleo (%) | Empleo Adecuado (%) |
| Esmeraldas | 51,0 | 8,6 | 22,3 |
| Carchi | 36,7 | 4,9 | 26,4 |
| Sucumbíos | 58,3 | 4,7 | 20,7 |
| El Oro | 12,0 | 4,8 | 43,1 |
| Loja | 25,1 | 3,6 | 28,4 |
| Zamora Chinchipe | 34,0 | 2,6 | 25,3 |
| Ecuador (nacional) | 24,2 | 3,7 | 35,9 |
Fuente: INEC, Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), resultados anuales 2024.
La información del cuadro evidencia marcadas disparidades territoriales en condiciones de pobreza y empleo entre las provincias fronterizas ecuatorianas, así como diferencias significativas respecto al promedio nacional.
Estas brechas reflejan la heterogeneidad estructural de las economías locales y el distinto grado de articulación productiva de cada territorio.
En la frontera norte, se observan niveles de pobreza por ingresos sustancialmente superiores al promedio nacional, Carchi aunque presenta una pobreza menor en términos relativos, se mantiene igualmente por encima del promedio del país.
Estas altas tasas de pobreza se acompañan de bajos niveles de empleo adecuado, lo que indica que una proporción significativa de la población ocupada se encuentra en condiciones laborales precarias, ya sea por insuficiencia de ingresos, informalidad o subempleo.
Esmeraldas presenta la tasa de desempleo más alta del grupo, más del doble del promedio de Ecuador, lo que indica la mayor vulnerabilidad del mercado laboral en esta provincia.
En contraste, las provincias fronterizas con Perú muestran un panorama más diverso; El Oro destaca por sus mejores indicadores socioeconómicos, con una pobreza por ingresos muy por debajo del promedio nacional y la tasa de de empleo adecuado más alta entre todas las provincias fronterizas analizadas.
Los datos sugieren una mayor capacidad de generación de empleo formal y mejores condiciones de inserción laboral, asociada a una estructura productiva más dinámica, orientada al comercio y la agroexportación. Loja presenta una situación intermedia, mientras que Zamora refleja mayores limitaciones estructurales propia de territorios con alta ruralidad y menor diversificación económica.
En términos comparativos, se evidencia una brecha estructural entre la frontera norte y la frontera sur de Ecuador. Mientras la frontera con Colombia concentra mayores niveles de pobreza y menor calidad de empleo, la frontera con Perú presenta mejores resultados, aunque con importantes diferencias internas entre provincias.
Este contraste territorial sugiere que las políticas públicas orientadas a reducir la pobreza y mejorar la calidad del empleo en zonas fronterizas deben considerar enfoques territoriales diferenciados, de acuerdo a las características particulares de cada provincia.
Pasos fronterizos
Al norte, el Puente internacional de Rumichaca constituye el ducto de mayor tránsito de personas, vehículos y carga, a la fecha el único paso autorizado por el gobierno ecuatoriano; otros pasos fronterizos oficiales son el de San Miguel que conecta Lago Agrio en Ecuador con Puerto Asis en Colombia, adicionalmente el puente binacional sobre el río Mataje que no ha funcionado de manera regular.
La conexión fronteriza con Perú se mantiene operativa a través del CEBAF Huaquillas – Aguas Verdes. En contraste, los pasos fronterizos Macará – La Tina, ubicado en la zona andina que conecta la provincia de Loja con el departamento de Piura, y de La Balsa, que une Zamora Chinchipe en Ecuador con el departamento de Amazonas en Perú, se encuentran actualmente suspendidos.
Adicionalmente, existen pasos fronterizos secundarios legalmente habilitados que articulan zonas rurales y son utilizados por las comunidades fronterizas para actividades como intercambio agrícola, comercio de pequeña escala, turismo y mantenimiento de vínculos familiares. No obstante, han sido cerrados por la decisión unilateral de Carondelet.
En la provincia de Carchi, por ejemplo, los pasos ubicados en las parroquias rurales de El Carmelo y Tufiño cumplen un rol fundamental en el intercambio cotidiano con las poblaciones colombianas de La Victoria y Chiles.
El cierre de estos dos pasos fronterizos ha generado el rechazo por parte de las autoridades de los gobiernos parroquiales del lado Ecuatoriano, quienes exigen su reapertura inmediata. Además, sostienen que cualquier medida adoptada por el Gobierno nacional debe ser previamente socializada, tomando en cuenta las particularidades y la dinámica socioeconómica del territorio fronterizo.
La frontera como territorio vivo y no solo como línea de control
Las fronteras deben ser consideradas como territorios de convergencia entre economías locales y redes sociales transfronterizas y no solamente como espacios de control nacional.
La ausencia de políticas de desarrollo complementarias convierte las medidas de control en factores que profundizan la vulnerabilidad social en zonas fronterizas, especialmente en territorios rurales con escasa diversificación productiva.
Los históricos esfuerzos de integración promovidos por gobiernos locales y actores sociales en las zonas de integración fronteriza han enfrentado, de manera recurrente, obstáculos derivados de decisiones adoptadas desde los niveles centrales del poder en Lima, Quito y Bogotá.
En muchos casos, estas decisiones se han tomado sin procesos adecuados de consulta y, en la mayoría, se han materializado en acciones carentes de los recursos financieros, técnicos y de voluntad política necesarios para su implementación efectiva.
El resultado de esta dinámica es evidente: territorios persistentemente relegados de la agenda nacional, con limitadas oportunidades de desarrollo económico y social, y escasamente atractivos para la permanencia y proyección de las poblaciones jóvenes.
A este escenario se suma la reciente presencia de actores al margen de la ley, vinculados a actividades lucrativas como la minería ilegal, cuyas externalidades negativas afectan de manera directa a zonas agrícolas y ganaderas.
Entre las consecuencias se incluyen el incremento problemas como la prostitución, la explotación laboral, la violencia armada y las disputas territoriales entre organizaciones del crimen organizado, profundizando así los niveles de inseguridad y deterioro social en los territorios fronterizos.
Medidas integrales para una política de desarrollo fronterizo y seguridad nacional
La decisión de cerrar pasos fronterizos responde a una lógica de corto plazo, centrada exclusivamente en el control territorial focalizado como mecanismo de seguridad.
Sin embargo, la experiencia acumulada en las fronteras de Ecuador muestra que este tipo de medidas, cuando no se insertan en una estrategia integral, resultan ineficaces para enfrentar los problemas de inseguridad y, en muchos casos, contribuyen a profundizarlos.
Una política fronteriza orientada exclusivamente al cierre y restricción termina desplazando y no eliminando, las dinámicas ilícitas, al tiempo que debilita las economías locales y erosiona la legitimidad del Estado en territorios históricamente marginados.
Frente a ello se vuelve indispensable avanzar hacia un enfoque integral de desarrollo fronterizo y seguridad nacional, que reconozca la participación local y la presencia efectiva de Estado con inversión y mejoramiento de las condiciones de vida de la población fronteriza.
La presencia del Estado en zonas fronterizas no puede reducirse a intervenciones esporádicas de carácter coercitivo ni a despliegues uniformados de corta duración que responde más a una lógica de visibilidad política que a estrategias sostenidas de transformación territorial.
Referencias
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (2024). Encuesta Nacional de Empkeo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU): Resultados anuales 2024.
Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humnana, Comisión de Vecindad e Integración Ecuador-Colombia.
Plan Binacional de Desarrollo de la Región Fronteriza Ecuador-Perú (2022). Memoria Institucional.
Reportes de Prensa y Medios de Comunicación
